La macroeconomía al servicio de la sociedad

¿Crees posible instrumentar una política macroeconómica creadora de empleos y mercado interno?

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Editorial

Los países relativamente exitosos con esperanza en el futuro, en esta etapa de la globalización, han fundamentado sus esfuerzos y compromisos en la responsabilidad social y estratégica del Estado, la regulación y crecimiento del mercado interno, y un sistema de planeación para la definición de las políticas públicas identificadas con los intereses de los amplios sectores de la población.

Dentro de las estrategias públicas, la instrumentación de la política macroeconómica es un factor preponderante. Con una práctica cambiaria que favorezca la competitividad y con un régimen monetario comprometido con la moderación de índices inflacionarios, resulta indispensable que el Banco de México "retome nuevamente su función de concretar políticas contracíclicas y facilitar por la vía monetaria y crediticia el crecimiento económico competitivo".

Al asumir el Estado la responsabilidad de promover el desarrollo y restablecer las condiciones de competitividad, se instrumentarán políticas sectoriales y regionales que incluyan clústers industriales comprometidos con la equidad y la sustentabilidad y, con ello, encaminados a la justicia social, para lo cual la política cambiaria, la reforma hacendaria, la consolidación de la banca de desarrollo, la reordenación de la banca comercial, la defensa del consumidor y la transformación de Pemex en fuente de financiamiento estratégico y futura reserva de energía, representan aspectos prioritarios para el futuro desarrollo del país.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la "nueva arquitectura estatal" se fundamenta en la sólida ecuación Estado-mercado-sociedad, lo que permitirá producir bienes y servicios de alto valor agregado, fincados en la sociedad del conocimiento y la sustentabilidad, con niveles de desarrollo significativos. Sin embargo, es la política con participación ciudadana donde se construiría la fuerza social indispensable para promover y consolidar los cambios que demanda la sociedad mexicana.